Planchar la camisa: técnicas y consejos

Secuencia ilustrada de planchado

Planchar una camisa — Paso 1: cuello y hombros

Empieza por cuello, canesú y hombros. Son zonas estructuradas y pequeñas que conviene terminar antes de trabajar mangas y paneles grandes, evitando que partes ya planchadas queden debajo de la camisa durante demasiado tiempo.

1. Abrir y colocar el cuello

Cuello de camisa de hombre abierto y colocado plano sobre la tabla de planchar

Abre completamente el cuello y colócalo plano sobre la tabla. Si la camisa tiene varillas de cuello extraíbles, retíralas antes de aplicar calor. Comprueba la etiqueta y ajusta la plancha al nivel permitido por el tejido.

Trabaja primero una cara y después la otra cuando la composición lo permita. Mueve la plancha desde cada punta hacia el centro: así reduces la posibilidad de empujar pequeñas arrugas hacia los extremos del cuello.

  • El cuello debe estar completamente plano.
  • No planches sobre varillas desmontables.
  • No dejes la plancha inmóvil sobre la entretela.
  • Evita crear una raya dura en la línea natural de doblado si el cuello no la necesita.

2. Revisar las puntas del cuello

Las puntas son zonas pequeñas donde las arrugas se concentran con facilidad. Utiliza la parte delantera de la plancha con movimientos cortos y controlados. No tires de la punta para estirarla mientras aplicas calor, porque podrías deformar la costura.

3. Pasar a hombros y canesú

Hombro de una camisa colocado sobre la punta de una tabla de planchar

Coloca un hombro sobre la punta estrecha de la tabla. Deja que la camisa siga la forma del soporte sin estirar el tejido. Plancha primero la zona del hombro y después el canesú, girando la camisa para alcanzar la parte posterior.

Repite la operación en el otro lado. La punta de la tabla permite trabajar alrededor del cuello sin aplastar las zonas que acabas de terminar.

4. Si el canesú tiene pliegues

Algunas camisas incorporan pequeños pliegues de diseño en la espalda. No los elimines como si fueran arrugas accidentales. Sigue la construcción de la prenda y plancha alrededor de ellos manteniendo su dirección original.

5. Entretela y temperatura

Cuello y canesú pueden incorporar capas internas que aportan estructura. Una temperatura excesiva o una presión mantenida durante demasiado tiempo puede producir brillo o alterar el acabado. Utiliza pasadas breves y deja que el tejido libere el calor entre una zona y otra.

6. Vapor en zonas estructuradas

Si la etiqueta permite vapor, úsalo con moderación. El objetivo es relajar la arruga, no saturar cuello y canesú. Después de una pasada con vapor, deja que la pieza repose unos segundos antes de moverla.

7. Dejar enfriar antes de pasar a las mangas

El tejido caliente puede marcarse con facilidad. Antes de mover la camisa hacia las mangas, deja que cuello y hombros pierdan parte del calor y manipula la prenda por zonas que todavía no hayas planchado.

Comprobación antes del Paso 2

  • Las dos puntas del cuello quedan planas.
  • La unión entre cuello y canesú no presenta pliegues nuevos.
  • Los hombros conservan su forma natural.
  • La camisa no ha sido estirada durante el planchado.
  • Las zonas estructuradas están frías antes de doblarse accidentalmente.

Continúa con mangas y puños

El Paso 2 muestra cómo alinear las costuras de la manga, controlar la posible raya y trabajar los puños sin presionar directamente los botones.

10% Descuento Extra

Código: SUMMER26 🏷️ por una compra minima de 99 €

Código: SUMMER26
🏷️ por una compra minima de 99 €

Lo que dicen de nosotros